Un tiempo después

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Es común experimentar, al abandonar el entorno habitual, una percepción diferente del transcurrir cotidiano. Esta diferencia es más acusada en un lugar donde se padece la circunstancia excepcional de haber sido desposeído del territorio propio. Un lugar donde la espera por la restitución de una justicia indefinidamente postergada segrega una precaria vivencia del tiempo. Después de pasar tres meses en Palestina, uno se habitúa a esa perversión de la costumbre.

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El primer libro de Borges

Jorge Luis Borges publicó su primer libro, Fervor de Buenos Aires, en 1923. La edición, de trescientos ejemplares, fue costeada por su padre y regalada casi íntegramente a familiares y amigos. El grabado de la portada era obra de su hermana Norah.

Este es uno de esos ejemplares. Perteneció al poeta mallorquín Jacobo Sureda y se conserva en el Museo del Escritor de Madrid. Ha podido verse hasta hoy, entre otros muchos objetos y documentos de interés, en la exposición El infinito Borges de la Fundación Cajasol de Sevilla.

Alguien cruzando la calle

En una entrevista de 1980, Jean-Luc Godard habla sobre la servidumbre de lo narrativo en el cine:

«I can’t imagine how a lot of moviemakers are doing shots just to explain something in the story. No painter would ever paint an image, no musicians would ever record a sound, for such a reason. I’ll never show someone crossing a street so you’ll understand he’s going from one place to another. I’ll do it if I like the street, or because of the light, or because of ‘something’. If not, I won’t do it, I’ll cut it.»

Que se podría traducir al castellano de esta forma:

«No me puedo imaginar la cantidad de cineastas que filman planos sólo para explicar algo en la historia. Un pintor jamás pintaría una imagen, un músico jamás grabaría un sonido, por tal motivo. Nunca voy a mostrar a alguien que cruza una calle para que se entienda que va de un lugar a otro. Lo haré si me gusta la calle, o debido a la luz, o debido a “algo”. Si no es así, no lo hago, lo corto».

En la foto, Sauve qui peut (la vie) (Jean-Luc Godard, 1980).

La entrevista puede leerse aquí.