Algunas críticas en España

Reunimos a continuación algunas críticas sobre Dos metros de esta tierra (Two Meters of This Land) aparecidas a raíz de su estreno en cines españoles el 19 de septiembre.

«Ahmad Natche (…) demuestra con este trabajo, de brillante concepto y muy delicada ejecución, que hay muchas maneras de hacer cine político. En los laterales de la celebración de un festival musical en Ramala, sus personajes hablan, interactúan, viven y, de manera sutil, demuestran que la cultura es un poderoso instrumento de resistencia» (Jordi Costa en El País).

«Dos metros de esta tierra es un símbolo de resistencia por el admirable hecho de conseguir levantar una película donde todo se derrumba, pero además la obra tiene la virtud de desarrollar nuestra capacidad de observación más allá del relato informativo. Allí, lo intrascendente es frágil, y hay que salir cada día a encontrarlo y a vivirlo como una parte de la realidad que no nos toca aunque nos corresponde». (José Ramón Otero Roko en La Marea).

«Su ambición consiste en que cada persona que vemos en pantalla sea un individuo, una personalidad propia (…). Acostumbrados a una imágenes de Palestina francamente estandarizadas, Dos metros de esta tierra nos acerca otra realidad de la que no suele hablarse». (Israel Paredes en SensaCine).

«Esta película no pretende probar ni demostrar nada, solo narrar -le tomo prestadas unas palabras a Truffaut- «al ritmo del tiempo que pasa, que gasta, que transforma, al ritmo del tiempo inexorable». (Beltrán Labruny en Miradas de cine).

«Los planteamientos de futuro y los deseos de los personajes afloran en los diálogos de ‘Dos metros de esta tierra’ con una naturalidad que se ve potenciada por una puesta en escena que en ocasiones evoca los títulos de la trilogía de Koker de Abbas Kiarostami». (Nuria Cubas en Número Cero).

«El testimonio de una anciana que en su día fue expulsada de su hogar, en un plano largo rebosante de emotividad, pone un nudo en la garganta. En los ojos de esa mujer se puede leer una vida entera de derrota y constante superación». (Jordi Batlle Caminal, crítico de La Vanguardia, en su blog).

«Pone el documental ante el espejo de la ficción, ante su propio espejo, apunta sutiles lazos entre escenas aparentemente inconexas, observa con aparente indolencia (que no es otra cosa que hacerlo con la distancia justa) el tiempo de lo cotidiano densificado por lo simbólico, por el dolor y la memoria. Y de propina, una sencilla escena entre dos mujeres nos regala una de las mejores y más clarividentes lecciones sobre la diferencia entre el periodismo y la poesía. Está claro de qué lado queda esta película». (Manuel J. Lombardo en Diario de Sevilla).

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