Israel: idéntica cartografía, geografía variable, por Ilan Pappé

Hoy, en El País.

Israel cree que el triunfo de las revoluciones de Túnez y de Egipto le supone una muy mala cosa. Que la televisión muestre a ciudadanos árabes educados y no islamistas,que en perfecto inglés exponen sus articuladas opiniones sobre la democracia sin recurrir a la retórica antioccidental, no puede serle, desde luego, sino una muy mala cosa. Y si además los ejércitos de esos dos países se abstienen de matar a tiros a los manifestantes, entonces… bueno, entonces la cosa se pone todavía peor, porque hace que su política de ocupación de Cisjordania y Gaza, además del apartheid ejercido sobre las poblaciones de esos territorios, se parezca demasiado a las políticas de los dictadores árabes.

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